Yesenia tenía apenas veintitantos cuando la vida le cobró un precio alto.

Un accidente automovilístico en 2018 no solo le quitó su coche, también le dejó una deuda que parecía eterna. Y lo peor: la sensación de estar desprotegida.

Cuando por fin empezaba a levantarse, llegó la pandemia. Con ella, las tarjetas de crédito se llenaron, los préstamos se acumularon, y los trabajos temporales se convirtieron en una forma de sobrevivir.


Entonces vino otra vuelta del destino:

Un embarazo delicado, una caída, un esguince. Otra vez, sin ingresos. Otra vez, con miedo. Y ahora, con una bebé que dependía de ella.

Un día cualquiera, entre el cansancio y las deudas, Yesenia vio una publicación en redes. Hablaba de ingresos, de desarrollo, de libertad. Dudó, claro, pero recordó lo que había sentido después de aquel accidente:

la necesidad de nunca más estar desprotegida. Así que escribió.


No fue fácil.

 Al principio trabajaba y estudiaba al mismo tiempo. Dormía poco, se exigía mucho. Pero con apoyo de su promotora y con disciplina, aprobó su examen de cédula.
Ese día entendió que lo que estaba construyendo no era solo un trabajo, era su camino propio.

Hoy Yesenia es especialista en retiro y pensiones. Asesora a clientes dentro y fuera de México, comparte contenido en redes y, sobre todo, disfruta la vida junto a su hija.



Ya no pasa noches pensando en cómo pagar deudas.

Tiene control, propósito y equilibrio. Sus miércoles son para su niña. Sus diciembre y enero son de descanso. Y sus ingresos siguen llegando porque aprendió a sembrar.

Más allá de los premios, viajes y reconocimientos que ha obtenido, Yesenia descubrió algo más poderoso: que su pasado no la define.
Lo que importa es su compromiso con el futuro.


Y por eso, cuando habla de su carrera como agente de seguros, lo dice sin adornos:
“Volví a empezar… y esta vez, con propósito.”

Da el primer paso como lo hizo Yesenia.